Ultima actualización: 16 octubre 2015

El masoquismo, de Arturo Sallarés (hacia 1936)

Seguimos comentando libros de temática sadomasoquista publicados antes de la Guerra Civil española, con ánimo de darlos a conocer y de algún modo paliar su ausencia de las bibliotecas públicas. ¿Por qué es tan difícil encontrar estos libros en la bibliotecas públicas?

En esta entrada nos centraremos en El masoquismo, de Arturo Sallarés, un autor del que apenas sabemos nada.

La referencia:
Arturo SALLARÉS: El masoquismo. Historia del masoquismo en las costumbres de los pueblos, en la vida particular y en los burdeles. Barcelona, hacia 1936. 34 páginas. [colección Cultura sexual, 4]

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Este librito forma parte de una colección de divulgación sobre temas sexuales denominada Cultura sexual, en la que también tuvo cabida un volumen dedicado al sadismo, firmado por Rosendo Fernández. 

El planteamiento de Sallarés resulta francamente interesante en la medida que evita la condena rotunda del masoquismo. Así, en la introducción afirma que “todos en el fondo somos masoquistas, como también llevamos algo de sadismo”. Se refiere de este modo a la entrega apasionada a la persona amada, separando claramente esta forma de masoquismo de las “perversiones sexuales” propiamente dichas.

Sallarés trata sucesivamente del masoquismo como placer erótico y sensual, del masoquismo en las costumbres de los pueblos, del masoquismo en la vida particular y del masoquismo en los burdeles. Para explicar lo que es el masoquismo se apoya, principalmente, en autores y libros de medicina legal sin dejar de mencionar, como es casi obligado, a Sacher-Masoch y a Kraft Ebing. Constata además que el masoquismo no tiene mucha literatura científica en español (p. 11) y cuando se refiere a su incidencia en la narrativa menciona a Palacio Valdés junto a Zola, Daudet, Balzac o Schiller.

Al tratar del masoquismo en las costumbres de los pueblos constata su arraigo en muchas culturas alejadas de la occidental y observa como en ellas es algo casi natural. Un punto de vista que también contribuye a relativizar cierta percepción negativa del masoquismo. “En los pueblos asiáticos y africanos el masoquismo entra en las costumbres no como un vicio de perversión sexual, ni siquiera como una enfermedad, sino más bien como rito, medio sensual, medio religioso” (p. 22).

El capítulo dedicado al masoquismo en la vida particular se centra principalmente en la vida de Rousseau y deriva hacia el masoquismo de los reyes de Francia, Luis XIV y Luis XV. Algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta el momento republicano en que esta obra se publicó. Sobre Luis XV, Sallarés escribe que “este rey no solamente disfrutaba en ser el esclavo de sus concubinas si no en que estas le zurrasen de lo lindo… era un verdadero monigote en manos de las mujeres, que jugaban con él, dominado sensualmente, a gusto y a placer” (p. 29-30).

El último capítulo, bastante breve, se refiere al masoquismo en los burdeles y los harenes, tema que desarrolla de forma bastante genérica, comentando determinadas prácticas pero sin referirse expresamente al contexto español.

El librito de Sallarés se cierra, como se abría, insistiendo en la diferenciación entre un masoquismo “perverso” y el que se desarrolla en el ámbito privado, el cual –dice el autor- “tiene un carácter más delicado y casi siempre va revestido de amor platónico, de una pasión volcánica, de una adoración a la persona amada, que hace desear todos los sufrimientos que de ella vengan” (p. 34).

Esta distinción entre un masoquismo entendido como perversión y otro tipo de masoquismo, más delicado y revestido de amor platónico, unida a una visión no rotundamente condenatoria, supone un avance muy importante hacia la diferenciación entre sadomasoquismo patológico y sadomasoquismo consensuado, diferenciación sobre la que décadas después se fundamenta el concepto de BDSM.

Valorado en su conjunto, vemos que El masoquismo de Arturo Sallarés ofrece una visión bastante normalizada del SM, resultando ser la una de las expresiones más maduras de la cultura del sadomasoquismo que llegó a consolidarse en la España de antes de la Guerra. Luego, el franquismo la destrozó.
WhipMaster

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