Este resumen no está disponible. Haz
clic en este enlace para ver la entrada.
Mostrando entradas con la etiqueta Contratos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Contratos. Mostrar todas las entradas
Ultima actualización: 06 marzo 2013
Ultima actualización: 20 febrero 2013
Contratos BDSM. Dos ejemplos más.
Sigo con el tema de los contratos de
sumisión o esclavitud como expresión de fantasías o como pura literatura BDSM, subiendo al BdeWM dos nuevos contratos BDSM de autor desconocido, encontrados por la red.
Nuevamente, uno es largo y el otro corto.
Estos contratos de sumisión o esclavitud sirven como
ejemplos de literatura BDSM, aunque
discretos. En cambio, son buenos ejemplos, particularmente los largos, de un uso
equívoco de una de las palabras clave dentro del BDSM: consenso. Aunque en ellos se digan
cosas como “acepto la servidumbre de la esclavitud y consiento esta servidumbre, obligándome a mi misma a entregarme al
Amo, quien de ahora en adelante será mi Propietario” esto no es consenso ni nada que se le parezca.
Así pues, a partir de estos contratos, se plantea un tema de debate
francamente interesante. ¿Puede el consenso fijarse por escrito, de una vez y
para siempre? Yo creo que no, que el consenso ha de
renovarse y actualizarse en cada acto y cada momento de una relación BDSM. Pero
el debate está abierto.
WhipMaster
CONTRATO DE SUMISIÓN (ejemplo 3)
Yo (nombre), sumisa, en plena posesión de mi persona, consiento y
manifiesto que deseo y pretendo entregarme totalmente a mi Amo (nombre).
Por mi parte, yo (nombre), el Amo, consiento y manifiesto que deseo y
pretendo tomar posesión de la sumisa (nombre)
Mediante este contrato de sumisión, se acuerda que la sumisa cede todos los
derechos sobre su persona, y que el Amo toma completa posesión de la sumisa
como propiedad, reclamando para si mismo su vida, su futuro, su corazón y su
mente.
1. Deberes de la sumisa
1. Deberes de la sumisa
(a) La sumisa acepta obedecer y someterse completamente al Amo. Sin límites
de lugar, tiempo o situación, excepto cuando se aplique el veto de la sumisa
(sección 2.1).
(b) La sumisa también acepta, una vez firmado el presente Contrato de sumisión,
que su cuerpo pertenece a su Amo, para ser usado como este considere
conveniente.
(c) La sumisa comprende que todo lo que tiene y todo lo que hace pasará de
derecho a privilegio, otorgado sólo cuando el Amo lo desee, y sólo hasta el
punto que Él lo desee.
2. Palabra de seguridad
Si la sumisa siente que una situación se aproxima al limite de lo
imprevisto, puede pronunciar la palabra de seguridad "CÓDIGO
AMARILLO" para indicarlo. El Amo acepta evaluar la situación en la que la
sumisa pronunció dicha palabra y hará uso de su capacidad para modificar la
actividad o detenerla completamente. La sumisa está de acuerdo en atenerse a la
decisión del Amo. El Amo está de acuerdo en no castigar a la sumisa cuando esta
haga uso de la palabra de seguridad.
2.1 Veto de la sumisa
La sumisa, cuando lo considere oportuno, podrá rechazar cualquier orden
dada por el Amo ejerciendo su derecho de veto. Esto será indicado mediante la
palabra de seguridad "CÓDIGO ROJO". El uso del derecho de veto por
parte de la sumisa implicará la inmediata conclusión de la actividad, y podría ser
motivo de rescisión del Contrato de sumisión, a juicio del Amo.
3. Conducta de la sumisa: general
(a) La sumisa se esforzara en amoldar su cuerpo, apariencia, hábitos y
actitudes conforme a los deseos del Amo. La sumisa está de acuerdo en cambiar
sus actos, forma de hablar y vestidos para expresar su sumisión. La sumisa
hablará siempre a su Amo en términos de amor y respeto. Se dirigirá a Él
apropiadamente (p.e. "Amo", "Señor", "Maestro",
"Tutor", etc.).
(b) La sumisa ambicionará y se esforzará en aprender como agradar a su Amo y
aceptará agradecida cualquier crítica en la forma que el Amo elija.
(c) La sumisa renuncia a todo derecho de intimidad u ocultamiento a su Amo.
Esto incluye fotografías y videos de la sumisa, en cualquier situación, para
ser usadas y mostradas por el Amo como este considere conveniente.
(d) La sumisa está de acuerdo en exponer todos sus deseos y fantasías a la consideración
del Amo.
(e) La sumisa responderá sincera y completamente, todas y cada una de las
preguntas que el Amo le haga. La sumisa dará voluntariamente cualquier
información que su Amo deba conocer sobre su condición física y emocional.
(f) Cuando se encuentre en la misma habitación que su Amo, la sumisa pedirá
permiso antes de salir de ella, explicando donde va y por qué. Esto incluye
pedir permiso para usar el aseo.
(g) La sumisa será responsable de mantener la limpieza y disponibilidad de
todos los juguetes. Ninguno será usado sin el expreso permiso del Amo.
(h) La sumisa es responsable del mantenimiento y realización de los
quehaceres domésticos. Esto incluye lo siguiente:
- Cocinar: Incluido preparar la comida para el Amo mientras está trabajando.
- Limpiar: Incluido pasar la aspiradora, quitar el polvo y limpiar cocina,
baño y porche.
- Hacer la colada.
- Pagar todas las facturas en el momento oportuno.
- Hacer los recados y la compra.
- Disponer la ropa del Amo antes de irse a trabajar o pasear.
3.1 Apariencia de la sumisa
(a) La sumisa mantendrá y adornará sus órganos sexuales, asegurándose de
que sean perfectamente asequibles para su Amo. Todas las partes del cuerpo de
la sumisa podrán ser expuestas en público o en privado, para otros o para su
Amo, cuando así sea ordenado.
(b) La sumisa nunca cerrará ni cruzará sus piernas en presencia de su Amo,
a menos que se le haya otorgado permiso especifico.
(c) La sumisa nunca usará ropa interior, excepto cuando le sea permitido
usar shorts o pantis, y no cubrirá su cuerpo con vestidos o cualquier material,
excepto cuando el hacerlo y el diseño del vestido o el material sean
expresamente aprobados por el Amo.
(d) Minifaldas, botas, zapatos de tacón, ligas o medias, y tops o vestidos
reveladores serán su principal vestimenta en público.
(e) La sumisa mantendrá su sexo limpio y rasurado o lo dejará crecer según
el deseo de su Amo.
(f) La sumisa cortará, peinará y teñirá su cabello como ordene su Amo.
(g) La sumisa tendrá las uñas de pies y manos pintadas y cuidadas como
desee su Amo.
(h) El Amo tiene derecho a tatuar, poner piercings o marcar el cuerpo de su sumisa.
(i) La sumisa llevará todo el tiempo, 24 horas al día, 7 días a la semana,
una señal de su sumisión, dada por su Amo.
4. Normas del Amo
El Amo acepta la responsabilidad sobre el cuerpo de la sumisa y sus
posesiones, para hacer con ellos lo que considere conveniente. El Amo está de
acuerdo en amar, cuidar, proteger y mimar a la sumisa, y cuidar de su seguridad
y bienestar. El Amo acepta también el compromiso de entrenarle, castigarle,
amarle y usarle como considere conveniente.
5. Castigos
La sumisa está de acuerdo en aceptar cualquier castigo que el Amo decida
infligirle, lo haya merecido o no. La sumisa está de acuerdo en que estos
castigos puedan ser infligidos por cualquier infracción de la letra o el
espíritu de este Contrato de sumisión, y aceptará agradecida la corrección. La
forma y duración del castigo serán a gusto del Amo. Puede castigarle sin razón,
sólo para su placer. La sumisa goza del derecho a llorar, gritar o suplicar,
pero acepta el hecho de que esta expresión de sentimientos no afectará su
tratamiento. Igualmente acepta que si su Amo se cansa de sus ruidos, podrá
amordazarla o adoptar otras acciones para silenciarla.
6. Otras personas
(a) La sumisa no buscará otro Amo o amante, ni tendrá relaciones sexuales o
de sumisión con otros, ni tan siquiera 'virtual' o 'ciber', sin el permiso de
su Amo. Hacerlo será considerado una violación del Contrato de sumisión y tendrá
como resultado un castigo extremo o la ruptura del Contrato.
(b) El Amo puede aceptar otras sumisas o amantes, pero debe tener en cuenta
la respuesta emocional de su sumisa.
(c) La sumisa está de acuerdo en que su Amo posee el derecho a determinar
cuando otros pueden usar su cuerpo y en que forma lo usarán. El Amo tratará
este tema previamente con la sumisa. La sumisa no tiene elección sobre otras
parejas, con la excepción de que jugar con otros debe ser seguro.
7. Alteración del Contrato de sumisión
El Contrato de sumisión no puede ser alterado a menos que ambas partes
estén de acuerdo. Si el Contrato es alterado el nuevo se imprimirá y será
firmado, y el viejo Contrato será destruido.
7.1 Terminación del Contrato de sumisión
Este Contrato puede darse por terminado en cualquier momento por cualquiera
de ambas partes.
8. Firma de la sumisa
He leído y comprendido este Contrato de sumisión. Estoy de acuerdo en
entregarme por completo a mi Amo, acepto cualquier reclamación sobre mi cuerpo,
corazón, alma y mente. Comprendo que seré dominada, entrenada y castigada como
sumisa y prometo cumplir todos los deseos de mi Amo y servirle con lo mejor de
mis habilidades. También comprendo que me puedo retractar de este Contrato de sumisión
en cualquier momento.
Firma de la sumisa
Firma del Amo
Firmas de los testigos
Lugar y fecha
CONTRATO DE SUMISIÓN (ejemplo 4)
Yo (nombre de la esclava) acepto la servidumbre de la esclavitud y
consiento esta servidumbre, obligándome a mi misma a entregarme al Amo (nombre
del Amo), quien de ahora en adelante será mi Propietario.
Con la firma de este contrato pongo mi cuerpo, mi mente y mi alma a disposición de mi Propietario
y prometo obedecerle así como cumplir fielmente todas las órdenes u otras
obligaciones que me sean impuestas a la completa satisfacción de mi Amo.
Yo, gustosamente, por todo el tiempo de vigencia de este contrato, entrego a
mi Amo toda mi libertad personal y me considero a mi misma de su entera propiedad.
Este contrato expirará en (especifíquese duración) o antes, según el
capricho y antojo de mi Propietario.
Firma de la esclava.
Yo (nombre del Amo) acepto a (nombre de la esclava) como mi esclava y propiedad
personal, con todas las obligaciones y responsabilidades inherentes a esta
aceptación.
Firma del Amo
Firmas de los testigos
Lugar y fecha
Contratos BDSM. Dos ejemplos encontrados por la red.
Continuando con el tema de los contratos de sumisión como expresión de
fantasías o como pura literatura BDSM, subo ahora al BdeWM dos ejemplos que
circulan por la red, uno extenso y otro breve.
Recuerdo lo que comentaba en la entrada acerca de los contratos BDSM sobre del valor real de los contratos de sumisión y lo que en un sentido análogo dice José Luis Carranco Vega en su libro Las reglas del juego. El manual de BDSM: “los contratos de sumisión tienen un carácter puramente simbólico y consiguientemente pueden servir para aderezar el juego con la intensidad de morbo con que queramos cargarlo”.
Recuerdo lo que comentaba en la entrada acerca de los contratos BDSM sobre del valor real de los contratos de sumisión y lo que en un sentido análogo dice José Luis Carranco Vega en su libro Las reglas del juego. El manual de BDSM: “los contratos de sumisión tienen un carácter puramente simbólico y consiguientemente pueden servir para aderezar el juego con la intensidad de morbo con que queramos cargarlo”.
Recuerdo asimismo que por encima de todo está la regla fundamental del
BDSM: sensato, seguro y consensuado, SSC.
WhipMaster
CONTRATO DE SUMISIÓN (ejemplo 1)
En (ciudad), a (día) de (mes) de (año) y, a cuantos efectos procediere, yo (nombre y apellidos de la esclava), declaro:
PRIMERO .- Que libre y
voluntariamente asumo la condición de esclavitud, ofreciéndome y entregándome al
Sr. (nombre y apellidos del Amo), para que por un periodo mínimo de doma de
(tiempo), prorrogable de común acuerdo, ejerza su poder y dominio sobre mí en
la forma y modo que se especifica y desprende del presente documento.
SEGUNDO .- Esclava y propietario se comprometen mutuamente a guardar la máxima discreción sobre sus relaciones, a no inmiscuirse en sus respectivas vidas privadas y a respetar escrupulosamente los horarios convenidos.
SEGUNDO .- Esclava y propietario se comprometen mutuamente a guardar la máxima discreción sobre sus relaciones, a no inmiscuirse en sus respectivas vidas privadas y a respetar escrupulosamente los horarios convenidos.
TERCERO .- La suscrita, en su condición de esclava, expresa formalmente por este documento que pertenece por entero a su Amo, que este último podrá hacer con la esclava lo que guste sin sobrepasar los límites establecidos y, que cuando sea tratada como esclava deberá tolerar y admitir lo siguiente:
a) Soportar el trato
vejatorio que su Dueño le imponga, al que deberá servir como domestica o criada
si se le ordenase.
b) Aceptar, si ello
complaciera a su Amo, ser cedida o compartida con quien su Amo ordenase.
c) Ceder su cuerpo
totalmente con el único fin de procurar placer al Amo, al que pertenece en
cuerpo y alma.
d) Que su cuerpo y su
voluntad no le pertenecen, aceptando de forma natural, humillada y abyecta, el
dominio y las órdenes de su Propietario.
e) Consentir en ser
atada y amordazada para sufrir poco a poco una doma que posibilite, con el
transcurso del tiempo, una mejor entrega y placer para su Propietario.
f) Soportar los insultos
y cualquier tipo de humillación privada o pública que se la imponga.
g) Admitir y resistir
cualquier tipo de castigo o tortura que no produzca lesiones ni deje marcas
visibles o aparentes, salvo común acuerdo en algunos casos.
CUARTO .- Queda
expresamente prohibido a la esclava:
a) Negarse o resistirse
al dominio de su Amo.
b) Hablar sin ser
preguntada.
c) Contestar, cuando
fuera preguntada, sin anteponer o posponer la palabra «Amo».
d) Oponerse a los deseos
de su Amo y Señor.
e) Levantar la vista hacia
los ojos de su Amo o sostener la mirada.
f) Desobedecer cualquier
orden de su Amo.
g) Rechazar aquellos
vestidos, prendas u objetos que durante los periodos de sometimiento se le
ordenase vestir.
h) No satisfacer todo lo
especificado en el resto de los apartados de este documento.
i) Cerrar los labios o
las piernas.
j) Sentarse sin que la
superficie del trasero permanezca en contacto con el asiento sin trabas de
ningún tipo.
k) Cruzar las piernas,
sentarse en algún lugar o utilizar algún objeto sin el permiso de su Amo.
QUINTO .- Transcurrido
el periodo de doma, si se desease prorrogar el presente contrato de sumisión y
propiedad, se redactaría un nuevo documento, pudiendo variar sus condiciones,
sin alterar los acuerdos fijados en el presente documento salvo decisión del Amo.
SEXTO .- Tal como ha
sido especificado en la condición tercera, apartado b), la esclava podrá ser
cedida o compartida con cualquier persona. En este caso la sierva o esclava
deberá consentir que se la ceda, entregue o comparta con cualquier tercero, sin
distinción de sexo, raza o ideología, y recibir sus insultos, burlas, golpes,
castigos y vejaciones con las mismas facultades y limitaciones que se reseñan
en este documento.
En dicho caso, la esclava
únicamente podrá exigir a su Amo que se la ciña una máscara que cubra su
fisonomía con el fin de ocultar su identidad, en el caso de que la entrega
supusiese un riesgo de ser reconocida, evitando de esta forma posibles
indiscreciones.
SÉPTIMO .- Pese a que el
estado de esclavitud se asume el día de hoy, finalizada la doma y en caso de
que se prorrogara este contrato y/o se practicara el marcado de la sierva, debe
entenderse que la misma pasa a un mayor estado y situación de esclavitud.
En el caso de que la
esclava aceptase ser marcada, debería comprometerse a ser marcada donde su Amo
desease, preferentemente en la zona del pubis o entre los muslos, con una
pequeña señal que facilite su identificación y le recuerde en todo momento su
entrega.
Dicha marca o señal no
superará en ningún caso las dimensiones estrictamente necesarias y se aplicará
mediante tatuaje o mediante la impresión directa de un hierro al rojo, en la
parte elegida del cuerpo de la esclava, a la que previamente se habrá
inmovilizado.
OCTAVO .- El marcado conferiría
al Propietario la facultad de vender los derechos sobre su sierva a cualquier
persona, la cual se subrogará a los mismos, con total independencia de la
voluntad de la esclava, quien deberá aceptar, ineludiblemente, tal transmisión,
entregándose con presteza y sumisión a su nuevo Propietario, que deberá aceptar
todas las condiciones de este contrato respecto al trato de la esclava.
NOVENO .- En el mismo
periodo de doma, el Propietario impondrá un nombre a la esclava, el único con
el que será llamada y al que deberá responder durante los periodos de sumisión.
Además, el propietario despreciará y humillará constantemente a su sierva, a la
que considerará como un animal u objeto de su propiedad y para el que no tendrá
más consideración que el respeto escrupuloso del horario convenido y los
límites establecidos.
Nada, absolutamente,
estará prohibido al Propietario, que podrá escupir, orinar y defecar sobre la
esclava, gobernarla a golpes y patadas e insultarla y vejarla privadamente sin
limitación alguna, sometiéndola a toda clase de humillaciones y castigos.
DÉCIMO .- La esclava,
salvo orden en contra, deberá aceptar:
a) Cualquier orden,
humillación. vejación o castigo que su Amo le imponga, siempre que no se viole
el presente documento.
b) Estar completamente
desnuda en interiores.
c) Por la calle,
vestidos amplios, sueltos y ligeramente abiertos. Ocasionalmente puede llevar
medias y liguero, pero jamás pantis ni pantalones. Por supuesto ningún tipo de
ropa interior. Levemente maquillada y perfumes suaves, con los ojos dirigidos
al suelo y una permanente expresión de disponibilidad, sin un mal gesto y
siempre accesible.
d) Nada le pertenece. El
dolor es su única compañía. Tomará el hábito de dar placer y asumirá la
entrega, con total abandono de si misma.
e) Sufrirá una sucesiva
despersonalización erótica, no siendo más que un objeto o animal al servicio de
su Amo.
f) Permanecerá constantemente
con las piernas y axilas afeitadas.
UNDÉCIMO .- La esclava
deberá aceptar todas las torturas o castigos que estén relacionados con el
siguiente plan de doma:
a) Depilación genital
completa y posterior rociado con alcohol o colonia.
b) Exhibición
semidesnuda y provocativa en lugares públicos donde no pueda ser fácilmente
reconocida.
c) Flagelación marcando
pechos, nalgas, espalda, pubis, parte interior de los muslos y planta de pies y
manos.
d) Inmovilización por
ataduras y privación de vista, oído y habla con capucha.
e) Humillación en sitios
corrientes como portales, W.C., cines o incluso en plena naturaleza.
f) Aprisionamiento de
pezones, labios vaginales y clítoris. Pinzas y pellizcos.
g) Sodomización e
introducción de objetos con brusquedad en vagina, ano, etc.
h) Suspensión con cadena
o soga por los pies, brazos, en aspa, sobre muebles, atada a columnas o
árboles, etc.
i) Todo tipo de ataduras
y bondage.
j) Aplicación de hielo y
quemadura con cera líquida entre muslos, pechos, ano y espalda.
k) Inserción semifija de
objetos molestos para uso cotidiano y vejatorio. Alfileres y consoladores,
anillas, etc.
l) Cinturón de castidad.
m) Enemas, lluvia
dorada, beso negro, uso como W.C., etc.
n) Collar de perro
permanente con candado, recogiendo todo a cuatro patas y haciendo las necesidades
delante del Amo y terceras personas.
DUODÉCIMO .- En prueba
de conformidad, Amo y esclava firman y suscriben el presente documento, por
medio del cual la esclava reconoce que pertenece enteramente a su Amo y este
último la acepta como sierva y esclava.
En (ciudad), a (fecha
del encabezamiento).
Firma del Amo y de la
esclava.
Firmas de los testigos
CONTRATO DE SUMISIÓN (ejemplo 2)
Yo (nombre de la persona sumisa) acepto someterme y entregarme a
(nombre de la persona dominante) a quien de ahora en adelante me dirigiré como
mi Am@.
Con este contrato me comprometo a obedecer a mi Am@, consciente de
que El/Ella sabrá en todo momento lo que es mejor para mi.
Acepto con gusto los castigos que mi Am@ considere adecuados para
mi entrenamiento y corrección.
Este contrato tendrá una duración de (especificarla)
Firmas
Firmas de los testigos
Lugar y fecha
Ultima actualización: 09 febrero 2013
Acerca de los contratos BDSM
Es frecuente encontrar en webs y blogs dedicados al BDSM ejemplos de
contratos de sumisión acompañados de explicaciones que los presentan como la
mejor forma -a veces, la única forma- de regular una relación BDSM plena y
satisfactoria.
Mi opinión al respecto se aparta de lo mayoritariamente expresado, pues
parto de la base que por mucha apariencia legal que se quiera dar a esos
supuestos "contratos", con su articulado, sus cláusulas, su redacción
cargada de gerundios, sus aparentes tecnicismos, sus firmas al pie, etc. su
valor contractual real es nulo, absolutamente nulo.
Por consiguiente, si un contrato de sumisión carece del más mínimo valor contractual "real", en nada puede obligar realmente a ninguna de las partes. Dicho llanamente: por mucho que se estipule en un "contrato", una buena relación BDSM sólo se fundamenta en el consenso, la confianza mutua y en la libre aceptación de los roles respectivos como fuente de placer. No hay contrato que valga.
A mi juicio, resulta mucho más satisfactorio y realista planificar las
relaciones BDSM sobre una "lista de prácticas" como la que he
plasmado en otro documento.
¿La conclusión de esto que acabo de decir es que habría que prescindir de
los contratos de sumisión?
Todo lo contrario.
Puesto que los "contratos de sumisión" son en realidad pura
fantasía creo que haremos bien, muy bien, en integrarlos como un elemento generador
de estímulos y alimentador de fantasías dentro la relación BDSM.
Prescindamos de los contratos cargados de aparentes legalismos y utilicemos
en cambio "contratos" donde se expresen libre y explícitamente nuestras
fantasías, incluso las más extremas, a sabiendas de que son eso: pura fantasía,
literatura BDSM.
Algo así, por ejemplo:
CONTRATO DE SUMISIÓN
Preámbulo
Por el presente
documento me entrego plenamente a mi Amo, Dueño, Señor y Maestro y acepto
servirle como esclava por todo el tiempo que Él requiera mis servicios.
Mientras mi Amo lo quiera, mi condición no será otra que la de una obediente
sumisa, esclavizada por los deseos de mi Dueño.
Por este mismo
acto renuncio por completo a mi anterior identidad, que repudio, y paso a
llamarme "esclava" "perra" "puta" o como mi Amo
desee llamarme. Es bajo esa nueva identidad que firmo al pie del presente
documento, cuyo contenido acepto en su integridad de forma plenamente
consciente, puesto que yo misma lo he redactado y se lo he ofrecido, movida únicamente
por el deseo de satisfacer plenamente a mi Amo y de hacer más placentera
nuestra relación BDSM.
Articulo 1º
Para que pueda
ser reconocida como esclava en cualquier momento y en cualquier situación mi
Amo me impondrá una serie de atributos que luciré con orgullo y cuya simple
ostentación será para mi fuente de intima satisfacción. Entre los citados
atributos se incluyen tanto los de carácter reversible como los permanentes:
collares, anillos, aretes, piercing,
tatuajes, etc. Se incluye asimismo la indumentaria que mi Amo elija para cada
momento y situación.
Articulo 2º
Al aceptar mi
plena sumisión me obligo a respetar y a acatar permanentemente las decisiones
de mi Amo, a quien entrego libremente el control de mi entendimiento y de mi
voluntad, obligándome a obedecerle y a darle placer en todo momento, y
confiando ciegamente en su sabiduría.
Reconozco la
carga que representarán para mi Señor todos los errores que pueda cometer y
asumo todas las culpas, así como las penitencias que se derivarán de ellas. Por
lo tanto acepto plenamente y de buen grado todos los castigos y correctivos que
mi Amo me imponga con el ánimo de alcanzar la perfección.
Articulo 3º
Al entregarme a
mi Amo para realizar mis fantasías de esclava asumo que mi aprendizaje tiene un
coste. En pago del mismo le ofrezco mi cuerpo para que goce de él usándolo,
vistiéndolo y modelándolo a su gusto. Me comprometo asimismo a mantener
constantemente una actitud obediente y sensual y a mostrarme atractiva y
apetitosa para que mi Amo obtenga siempre el máximo placer cuando me use.
Articulo 4º
Mi mayor deseo
es convertirme en una perfecta esclava a las ordenes de un Amo estricto y
severo, sabiendo que ello requerirá un perfeccionamiento constante. Por ello
suplico a mi Amo que me eduque sometiéndome a una disciplina estricta,
valiéndose de todos los recursos que juzgue necesarios para domesticarme,
incluidos los dolorosos. Le doy las gracias por todos los correctivos que me
impondrá para mejorar mis prestaciones y me comprometo a esforzarme por mejorar
a diario.
Articulo 5º
Articulo 5º
Acepto que mi
Amo pueda cederme a otras personas para completar mi formación. A ellas serviré
en los términos que mi Amo disponga.
También es
potestad de mi Dueño exhibirme en lugares públicos, incluso a cara descubierta,
tanto para castigarme como para gozar de mi plena sumisión.
Si mi Amo
decide hacer publicas imágenes (fotografías o videos) de mi, su perra esclava,
lo consideraré un honor.
Articulo 6º
Para vaciar
ante mi Amo todos mis pensamientos, buenos y malos, me comprometo a llevar un
diario en el que anotaré todas las pruebas a las que sea sometida así como mis
propias sensaciones, para que mi Amo las examine y me corrija. Acepto desde
ahora que este documento pueda ser hecho publico en cualquier medio, incluso
acompañado de imágenes.
Articulo 7º
Deseo
ardientemente convertirme en una puta para dar a mi Amo el máximo placer
sexual. Para ello vestiré prendas fetichistas de su agrado y me comportaré
siempre de forma extremada y provocativa, tanto en privado como en público. La
adquisición de nuevas prendas y del instrumental necesario para mi doma se
realizará exclusivamente con el dinero que mi Amo obtenga de mi emputecimiento,
alquiler o cesión temporal a terceras personas.
Articulo 8º
Estaré siempre
a disposición de mi Amo para que pueda usarme como y cuando le apetezca.
Acudiré a sus llamadas con la máxima celeridad y tendré permanentemente
preparadas las prendas que mi Amo estime obligatorias para presentarme ante Él.
Articulo 9º
Deseo que mi
esclavitud sea total. Por ello suplico a mi Amo que además de usarme para
obtener placer sexual me considere su criada domestica para todo tipo de
labores. También asumo que pueda formar parte de mis obligaciones proporcionar
a mi Amo otras esclavas o putas tanto para su uso ocasional como permanente, e
incluso ser considerada la ultima de las siervas de sus siervas. Si este es su
deseo, lo satisfaré gustosamente.
Articulo 10º
Confío que
gracias a la sabiduría de mi Amo pueda llevarse a cabo todo lo establecido en
este contrato de sumisión de forma plenamente satisfactoria, continuada y
placentera. Si mi Amo no obtuviese de mi el máximo placer se deberá única y
exclusivamente a mi ineptitud.
Y como prueba
de aceptación de todo lo prescrito en el presente documento y de mi entrega y
sumisión absoluta a mi Amo, Dueño, Señor y Maestro me agacho ante Él, le adoro
besando sus manos y sus pies.
La plena conformidad
de mi Amo a este pacto me será dada en el momento en que derrame su orina sobre
mi cara.
Sepan pues
todos cuantos este documento leyeren que esta es la condición que yo he elegido
libremente
....
Firmas
Lugar y fecha
Este sería un buen ejemplo de fantasía plasmada por escrito, bajo la forma aparente de un contrato. Otros muchos ejemplos pueden encontrarse fácilmente por la red (siguiendo la etiqueta "contratos/contracts" veréis los que he recogido en este blog).
Otra opción, en las antípodas de ésta, consistiría en elaborar un documento tipo pacto, acuerdo o declaración conjunta que atestiguara la voluntad de la pareja de disfrutar libre y voluntariamente de una relación BDSM consensuada.
Bien entendido: no se trataría de fijar por escrito el consenso, puesto que éste ha de renovarse en cada acto y en cada momento de una relación BDSM. Se trataría de manifestar por escrito el deseo de disfrutar conjuntamente del BDSM, asumiéndolo conscientemente y acreditando la intención de llevarlo acabo de forma sensata, segura y consensuada. En este caso, sería recomendable que hubiese testigos, que también se tuviera en cuenta algún tipo de acuerdo sobre privacidad y confidencialidad y que hubiera que renovarlo periódicamente, por ejemplo cada año.
WhipMaster
.jpg)



.jpg)

